lunes, diciembre 03, 2012

Empujones y filas no estropearon la alegría del hincha

Extensas filas se observaron desde la mañana de ayer en las puertas de ingreso a las diferentes localidades del estadio Monumental. La gente que llegó temprano se juntó con quienes durmieron fuera del escenario desde el último sábado. 

No se escatimaron esfuerzo, pues lo importante era presenciar la coronación del equipo amarillo, luego de que el pasado miércoles se consagrara campeón nacional de fútbol, tras la derrota de Emelec –su tradicional rival–, dos goles a cero ante Deportivo Quito, en la capital.

El tradicional coro: “¡Un solo ídolo tiene el Ecuador...!”, acompañado del sonido de cornetas, parecía acortar la espera en las filas de quienes después de 14 años volvieron a vibrar y llorar de alegría por una vuelta olímpica. Luis González, de 55 años, y su hijo de 25 fueron algunos de los seguidores que madrugaron ayer. Él dijo que antes de las 08:00 se formó en la columna de la general sur. Sin embargo, relató, cuando se abrieron las puertas ‘se formó un despelote’, y en la turba les arrancharon las entradas.

El incidente no opacó la emoción de ambos hinchas, quienes lucieron los rostros pintados con las iniciales de Barcelona y el número 14. “Si ya no podemos entrar, lo vemos por aquí nomás”, comentó González.

También se registraron robos de celulares. Hubo tres detenidos identificados como Carmen Vásquez Mera, Jessenia Macías y Johnny García Bury.

Conforme transcurrió el tiempo, cerca de las 11:30, la felicidad de los hinchas que con boleto en mano entraban al estadio contrastó con la desesperación de algunos revendedores, ubicados a lo largo de la av. Barcelona, que llegaron a ofrecer dos palcos a quince dólares, después de que la semana pasada un tique de la misma localidad se vendió hasta en 35.

En tanto, en el parterre central desde la Base San Eduardo hasta el barrio del mismo nombre, los vendedores de comida hicieron una feria gastronómica. Desde muchines hasta llapingachos se ofertaron. Los comerciantes saludaron con el alcalde y presidente vitalicio, Jaime Nebot, quien caminó por la av. Barcelona hasta la suite oeste, donde observó el partido.

A las 12:00, cuando empezó el juego del campeón y Olmedo, quienes fueron en busca del ‘portazo’, que no se dio, se ubicaron en tiendas cercanas al estadio para ver el juego que Barcelona ganó 3-1. Luego de eso todo fue celebración.

Fiesta por Barcelona en las gradas

Juana López y Derlys Sánchez tienen una diferencia de edad de 74 años (ella tiene 80 y él 6), pero ayer ambos acudieron al estadio Monumental llevados por una pasión que a la octogenaria le nació décadas atrás y al infante, apenas hace un lustro: Barcelona Sporting Club.

López contó que su simpatía por el ídolo del Astillero surgió gracias a su esposo, Luis Franco Anchundia, quien era un hincha acérrimo de Barcelona, pero desde que él falleció, hace seis años, ella no acude al estadio. Ayer hizo una excepción y asistió con su hijo Luis Franco Suárez para presenciar el juego con Olmedo y la posterior coronación y vuelta olímpica de su equipo favorito.

Juana tuvo que madrugar a las 05:00 para viajar desde la provincia de Santa Elena, donde vive, y ser una de las primeras personas en ingresar al escenario deportivo, pese a que el partido recién comenzaba a las 12:00. El mismo sacrificio tuvo que hacer el pequeño Derlys junto a su padre Sebastián.

Ya en las gradas el ambiente fue diferente, con un estadio completamente pintado de amarillo, Derlys no dejó de alentar al equipo, de corear las canciones dirigidas por los integrantes de las distintas barras. “Se las sabe todas, lo he llevado a todos los partidos, hasta a Quito”, indicó su padre.

La fiesta que se vivía en el Monumental era contagiante y permitía alguno que otro exceso, como ser bañado de agua, cerveza o licor. Juan Mora, cumpliendo una promesa, lució el cabello pintado de amarillo, eso es parte de la celebración. “Como en la Fórmula 1, cuando se bañan con champaña, acá nos bañamos con lo que haya”. El júbilo se encendió más en el estadio con la llegada de los goles, a tal punto que a algunos hinchas se los oía disfónicos de tanto gritar. “Esto es indescriptible, es de otro planeta”, decía eufórico Alexander Chancay, mientras agitaba con fuerza una bandera.

Tras la entrega del trofeo y las medallas, la gente se volcó a las calles, donde la fiesta seguía.

Caravana de Barcelona recorrió Guayaquil

Los festejos del club canario provocaron que miles de hinchas salgan multitudinariamente a las calles de Guayaquil y se aglomeraran en las intersecciones de las avenidas 9 de Octubre y Lorenzo de Garaycoa para celebrar junto a los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes del campeón Barcelona.

La plantilla recorrió parte de la ciudad en dos buses de dos pisos con el nivel superior descubierto. Salieron del Monumental casi 90 minutos después del partido contra Olmedo.

Eran las 16:00 y afuera del escenario la sirena de unas patrullas de la Comisión de Tránsito del Ecuador dio el anuncio de la salida de los amarillos a su recorrido triunfal.

Los buses que trasladaban al plantel torero recorrieron la avenida Barcelona, atravesaron el puente El Velero; pasadas las 17:30 se dirigieron por la calle Clemente Ballén hasta la intersección con la avenida Quito, donde llegaron a las 19:00, y media hora después arribaron a la av. 9 de Octubre, donde iniciaron el retorno hacia el estadio Monumental, sin cumplir el deseo de los seguidores.

En el show musical, concluida la presentación del segundo grupo, la fanaticada torera se desesperaba y coreaba: “Queremos Barcelona, queremos Barcelona”, pedido que no se cumplió ante la decisión de desviar el recorrido de los buses.

¡Ídolo, cómo te explico cuánto te amo yo! y Dale Barcelona, fueron algunas de las melodías que se coreaban mientras que un hincha se colgaba de un poste de un semáforo para colgar una pancarta alusiva a la obtención de la estrella 14.

En el recorrido, uno de los más ovacionados fue el director técnico Gustavo Costas, que no paraba de agradecer el apoyo con aplausos o con los pulgares en alto. Lentamente recorría la caravana donde a cada cuadra los aficionados canarios esperaron el paso de sus jugadores.

Máximo Banguera, Hólger Matamoros, Jorge Ladines y Michael Arroyo alzaron con sus manos un monigote alusivo a Emelec, que ayer fue derrotado 1-0 por Deportivo Cuenca.

El trayecto de la caravana continuaba a paso lento y cuando atravesaban la av. Quito, los buses se desviaron para iniciar el camino de retorno sin llegar al lugar de la celebración. En un principio se pensó que los toreros subirían en una tarima ubicada en 9 de Octubre y av. Quito, lo que no ocurrió.

Sin tener conocimiento del cambio de ruta de la caravana, los eufóricos comenzaron a retirarse del lugar.

Jugadores de Barcelona en ritual de campeones

Desde el calentamiento de los jugadores de Barcelona hasta su última aparición en la cancha con la Copa en las manos arrancaron aplausos, ovaciones y cánticos de júbilo de sus seguidores, quienes colmaron el estadio Monumental para ver su consagración.

Al saltar al campo de juego para afrontar el último partido del torneo contra Olmedo, no lo hicieron solo los once futbolistas registrados como titulares, sino todo el plantel: juveniles, suplentes, reservas, estelares, y hasta los lesionados como Jayro Campos y Roosevelt Oyola, y el suspendido Giovanny Nazareno, quien este año no ha intervenido en ningún compromiso (su sanción se levantará recién en febrero próximo), pero es parte del equipo canario.

Todos se concentraron en el centro de la cancha en su solo abrazo y a ellos se unieron los utileros y colaboradores cercanos al plantel.

La celebración estaba dada desde el inicio del encuentro. Pero la afición quería ver en acción a sus jugadores, verlos ganar en la cancha para sellar con éxito el honor de ser los monarcas del fútbol local.

Y así lo hicieron los toreros, el dominio fue evidente desde el inicio del partido. Al exgolero canario Giovanny Camacho, quien tuvo que atajar en lugar de Robinson Sánchez, le tocó recibir los embates de Damián Díaz, Michael Arroyo y del goleador Narciso Mina.

En la banca, pasivo y ya con la tranquilidad de disfrutar el ambiente y la alegría que se desbordaba en el estadio, el entrenador Gustavo Costas observaba las acciones del duelo como si lo hiciera desde un cómodo asiento de su hogar.

No obstante, mientras transcurrían el juego, la fiesta aún no era completa. Faltaba el show del gol, que no se dio en los primeros 45 minutos.

Es por eso por lo que hasta Costas se puso tenso durante esos minutos de sequía. Dejó su acolchonado asiento de la banca y saltó al borde para comenzar a impartir indicaciones, pero su más acertada decisión fue incluir a José Ayoví por Miguel Ibarra. El espigado atacante provocó el penal: la oportunidad de que Mina aumente a 29 su marca. Se posicionó en el punto penal y ejecutó sin fallar. La celebración también fue su idea: llamó a sus compañeros, se sentaron al borde de la cancha y todos, desde el golero Máximo Banguera, se sacaron los botines y los levantaron, en alusión a los zapatos robados el pasado miércoles en el saqueo de los hinchas en el estadio.

En el siguiente tanto, el 30 de Mina, también hubo alegría conjunta entre los once estelares. La última anotación, de José Amaya, fue dedicada a Dios; el colombiano repitió el ritual de rodillas y con los brazos alzados cuando se pitó el final.

Barcelona premiado por Luis Chiriboga

No jugó ningún partido, pero fue uno de los grandes protagonistas de la estrella 14 de Barcelona. Por eso el presidente canario Antonio Noboa fue el primero en recibir la medalla de campeones del 2012. 

Pero antes de recibir la condecoración de monarca, el principal directivo amarillo tuvo un gesto de agradecimiento para la afición.

Antes de que se inicie la premiación, salió del camerino y salió a la cancha del Monumental, en cada rincón de ella saludó a la hinchada y hasta se subió a una malla como muestra de gratitud a la afición por acompañar masivamente en esta temporada, en la que Barcelona registró unos 3,8 millones en taquilla. Ayer se contabilizó una asistencia oficial de unas 59 mil personas con una recaudación de 564.079 dólares.

“Pensamos en el equipo y hoy conseguimos ese campeonato que tanto quisimos”, dijo con emoción Noboa con la medalla de triunfador en su pecho.

La medalla fue entregada de las manos de Luis Chiriboga Acosta, titular de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), quien mientras coronaba al club del Astillero, oía un coro adverso de la afición local: “Llora, y llora, y llora Chiriboga”.

Incluso en una de las suites se exhibía un cartel con el mensaje: “Chiriboga: Dios sí quiso”, en alusión a un episodio pasado en el que supuestamente el presidente de la FEF había dicho en una sesión del 2010: “Pongamos que Barcelona gana la primera etapa y Dios no quiera repite esa ubicación en la segunda fase...”. Aunque después el directivo aclaró que había sido malinterpretado en su frase.

Pero ayer Chiriboga tuvo que hacer oídos sordos a las pifias y abucheos para cumplir con el protocolo de premiación. La copa la entregó formalmente al capitán del equipo, Matías Oyola, quien a su vez se la dedicó también al presidente canario, Toño Noboa, al resto del plantel y a la hinchada.

Narciso Mina anotó doblete ante Olmedo y cumplió: llegó a los 30 goles

El festejo por la consecución del título fue completo para Barcelona. Los canarios cerraron su temporada con un 3-1 ante el descendido Olmedo de Riobamba, en el Monumental.

Narciso Mina cumplió con su objetivo de lograr 30 anotaciones. Ayer hizo dos (67 y 75 minutos) y la cuenta la cerró José Amaya (82m). Mientras que Andrés Vinueza logró el descuento para la visita (78m).

Los dirigidos por Gustavo Costas jugaron distendidos ante un Olmedo que se mostró fuerte en defensa y fue rápido en el contragolpe.

En apenas 20 segundos, los amarillos dieron el primer susto en el área rival. Brayan de la Torre en una veloz salida, desde la banda derecha puso un pase para Narciso Mina, que ante el portero Geovanny Camacho, remató por encima del horizontal. Olmedo respondió a los ataques amarillos, sin embargo, le faltó contundencia.

Pese a que Barcelona dominó el compromiso, tuvo dificultades para abrir el marcador.

En la segunda etapa, el ingreso de José Ayoví le dio dinámica al juego de los canarios.

A los 64 minutos, Jacob Murillo derribó en el área a Ayoví, lo que el árbitro sancionó con un tiro penal.

Al cobro fue Mina y concretó el 1-0 (67m) para los toreros.

La algarabía de los hinchas canarios provocó que su equipo levantara el nivel de juego, lo que sirvió para ampliar el marcador. Nuevamente Ayoví fue el gestor de la jugada de gol.

El atacante, desde la banda derecha, centró para Mina, que al ingresar al área remató y puso el 2-0 (75m). 

El descuento de los riobambeños se dio a los 78 minutos gracias a Jacob Murillo.

El tanteador quedó sentenciado luego de que José Amaya, que había ingresado a la variante, aprovechara un pase de Michael Arroyo y con un potente zapatazo dejó sin reacción al guardameta Camacho, con el que selló el 3-1 (82m).

Es por eso por lo que hasta Costas se puso tenso durante esos minutos de sequía. Dejó su acolchonado asiento de la banca y saltó al borde para comenzar a impartir indicaciones, pero su más acertada decisión fue incluir a José Ayoví por Miguel Ibarra. El espigado atacante provocó el penal: la oportunidad de que Mina aumente a 29 su marca. Se posicionó en el punto penal y ejecutó sin fallar. La celebración también fue su idea: llamó a sus compañeros, se sentaron al borde de la cancha y todos, desde el golero Máximo Banguera, se sacaron los botines y los levantaron, en alusión a los zapatos robados el pasado miércoles en el saqueo de los hinchas en el estadio. En el siguiente tanto, el 30 de Mina, también hubo alegría conjunta entre los once estelares.

La última anotación, de José Amaya, fue dedicada a Dios; el colombiano repitió el ritual de rodillas y con los brazos alzados cuando se pitó el final.

¡Barcelona está de vuelta... olímpica!

Está de regreso. Está de vuelta. Es una vuelta olímpica y a los planos estelares. A la gloria que lo había castigado alejándolo de ella por catorce temporadas. Pero se regresó. Barcelona volvió a la cima del fútbol ecuatoriano y ayer, luego de coronarse el miércoles pasado, cumplió con el ritual que está reservado a los mejores, a los ganadores. 

No importó el tiempo de espera para los hinchas canarios. Tenían una cita con el destino y la cumplieron, como lo hicieron sus ídolos: luego del pitazo final del duelo ganado 3-1 a Olmedo, jugadores, cuerpo técnico dieron no una, sino tres vueltas olímpicas en el estadio Monumental, entre aplausos y gritos de sus seguidores.

Luego de que los dirigentes de Barcelona recibieran sus medallas, el primer ovacionado fue el DT Gustavo Costas. 

Después vino el desfile de los campeones rumbo a la tarima, donde les esperaban sus medallas. 

El capitán Matías Oyola recibió el trofeo de manos de Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, destinatario de los únicos abucheos de la tarde.

Pero el trofeo duró poco en poder de Oyola, porque enseguida sus compañeros se lo arrebataron para tocarlo, para levantarlo. 

Era la gloria materializada. Era el paso previo a la vuelta olímpica que el Monumental no atestiguaba desde el 5 de enero de 1998, cuando como monarcas de la campaña 1997 festejaron.

Máximo Banguera tomó el trofeo y corrió hacia la general Carlos Muñoz, donde estaba ubicada la barra Sur Oscura. Al golero se unió casi todo el plantel. Luego, solitario, Michael Arroyo transportó varios metros el trofeo que avala que Barcelona está de vuelta. 

Sorprendió el ímpetu del colombiano José Amaya, quien tomó la Copa y corrió solo al frente del grupo para llegar hasta la general Enrique Pajarito Cantos a festejar con los hinchas. 

De allí se alternaron casi todos los jugadores toreros para levantar el trofeo y en repetidas vueltas olímpicas insistirle al fútbol nacional que Barcelona está de regreso.

domingo, diciembre 02, 2012

SALUD AL CAMPEÓN BARCELONA SC!!!

Ecuador presenció el regreso al título del equipo más ganador y con mayor hinchada. Barcelona comenzó su grandeza hace más de 70 años y cada día se fortalece. Durante 14 años no tuvo ningún título, pero hoy muchos niños y adolescentes que escucharon lo que sus padres les contaron, pudieron comprender lo que significa ver a este equipo como campeón, en una fiesta que durará por días.
Narciso Mina cumplió su promesa
30 goles en una temporada lo respaldan. Llegó a Barcelona con el título de goleador pero debía confirmarlo ya que con el respeto que se merecen los demás equipos, ser goleador en otras instituciones es fácil. Barcelona ejerce presión en todos los jugadores porque sale a la cancha y debe ganar, no se puede ir sacar un “buen resultado” como un empate, porque se necesitan títulos. Ante esto, Narciso jamás se afectó y por ser un ganador, su nombre pasó a la categoría de eterno.
El equipo debe tener continuidad.
Hoy se habla de jugadores que cumplen su contrato en los próximos días y meses, pero la dirigencia seguramente tomará las decisiones correctas para mantener a la mayor cantidad de jugadores campeones.
Si existe un motivo fundamental por la que se consiguió el título, fue por tener excelentes alternantes que supieron resolver todos los partidos como local y visitante.
1.- En este año Roosevelt, Erazo y Campos se lesionaron, pero sus puestos fueron reemplazados de forma correcta por Saucedo, Revoredo, Perlaza e Ibarra. En los equipos deben existir buenos refuerzos y continuidad en los “jugadores base” para trascender en el tiempo.
2.- Matamoros, Amaya, Caicedo estuvieron a la altura del campeón. Caicedo hizo una gran primera etapa, Amaya consiguió goles importantes y Matamoros se convirtió en el mejor socio de Narciso por todas las asistencias para que se convierta en goleador. Mathias Oyola "el todo terreno del equipo", estuvo excelente y Carlos Gruezo a sus 17 años confirma su buen nivel con este campeonato.
3.- Damián D14Z y Michael Arroyo no se deben ir porque después de este título, la vara será más alta y el objetivo es la Copa Libertadores. Si se quiere triunfar en este campeonato internacional, jugadores como Damián deben estar en el equipo. No se puede comenzar a especular con “nuevos refuerzos” que llegan a los 32 años con una historia en Boca o en Europa de hace 10 años y que solo juegan con el nombre.
4.- El reemplazo de Narciso Mina debe ser goleador y superarlo.
La fiesta sigue y seguirá
Fue muy emotivo ver:
5.- Cantar, en la noche amarilla y en el partido final con vuelta olímpica, a Juan Manuel Oleagoitia. Esa canción con reza “el aire huele a caramelo” es la que muchos barcelonistas reconocen como el verdadero himno de Barcelona.
6.- Ver a un Olmedo jugando bien para sacar el mejor esfuerzo de los jugadores de Barcelona y así ratificar su buen juego.
7.- Toda la plantilla de jugadores saludando al público y abrazándose como una familia.
8.- Más de 5 vueltas a la cancha por todo el grupo de jugadores, dedicando el título a los asistentes y en especial a la barra sur oscura, que acompaña al equipo en todos los estadios del país.
9.- Al presidente Antonio Noboa trepado en las rejas para dedicarle el título a la hinchada.
10.- El abrazo de Gustavo Costas con todo su cuerpo técnico y luciendo la camiseta con el número 17 que Narciso Mina le regaló porque lo considera su amigo.
11.- El correcto comportamiento de los asistentes viendo al equipo dar la vuelta a la cancha sin ingresar rompiendo las redes como en años anteriores.
12.- La salida a la calle en el bus de Barcelona para juntarse con su público y que así el país observe a sus jugadores.
13.- Lo vivido este 2 de diciembre fue una fiesta a la altura del campeón y quedará grabado en la retina de los barcelonistas por muchos años.
14.- Al estadio Monumental lleno y pintado sólo de amarillo.

Has nacido humilde y eres más grande que el sol, llevas el alma llena de nobleza, de tu belleza.
Miles de batallas que libraste con honor, te has convertido en amo y soberano ecuatoriano!!!
¡Salud al campeón y viva el regreso al título del gigante Barcelona Sporting Club!
Redacción Gustavo Álvarez Tagle – (Twitter: @gustavoalvarezt)